lunes, 18 de enero de 2010

Premios nacionales: otro año, otra decepción...


Escritores de Costa Rica, uníos, por favor. Un año más y los patéticos premios nacionales dejarán con mal sabor de boca a más de uno. Sin ir más lejos, lo peor es haber declarado desiertas las categorías de novela y cuento. En la primera hubo mención de honor para Guillermo Barquero, por su novela El diluvio universal, y aunque no sirvan de mucho estas "menciones", sí extendemos nuestra felicitación a Guillermo, uno de los excelentes narradores ticos contempráneos.

¿Qué opinan al respecto? ¿Qué debemos hacer? ¿Será oportuno crear unos "premios Razzie"?

9 comentarios:

Alexánder Obando dijo...

¡Merecen estricnina!

Cristian Marcelo Sánchez dijo...

Al final de cuentas el problema de los premios nacionales es un problema político.

Mauro "Flamehowl" dijo...

Argollas, favores, beneficio propio, o "cerruchadas de piso" la verdad mientras se revuelva todo esto seguiremos estando "feos" como diría un amigo

Asterión dijo...

Alexánder: ¿Cuánta necestiamos?

Cristian: diría que lo político es solo uno de sus problemas. Para empezar, hay un desfase entre lo que se produce y los premios.

Mauro: así son las cosas por ahora, estamos feos, pero siempre hay que buscar propuestas, y sobre todo, seguir escribiendo.

Saludos a los tres y gracias por pasar.

Pelele dijo...

Creo que más que una cuestión política pesa más lo que señala Asterión, lo del desfase entre lo que se escribe y lo que los jurado opinan porquesí que debe ser premiado. El "porquesí" es lo intolerable. La idea de unos premios alternos no es mala. Por lo pronto, el artículo de Juan Murillo me parece que puede convertirse en una de esas cartas de "los abajo firmantes..." y enviarla a los entes correspondientes. Sobre todo porque se detiene en dilucidar -cosa a todas luces clara, excepto para los caprichos del jurado- el espíritu de la ley de premios

Asterión dijo...

Pelele: año tras año se hace intolerable el descaro de los jurados, en contubernio con asociaciones, editoriales y universidades.

Aparte del artículo de Juan, desde el punto de vista legal, José Ricardo Chaves sacó uno en "La Nación" muy bueno, muy acertado.

Yo estoy seguro de que esa prouesta alternativa llegará.

Saludos y gracias por pasar

Luis Antonio Bedoya dijo...

Pues, amigo... ¡A qué esperar! Los premios nacionales son una extendida tristeza, ridículos en desde su presentación fea, su estatuilla más fea y su jurado raquítico en todos los sentidos de la palabra. Recuerdo que, el año pasado, en la estatuilla que le dieron a Alfagüell se leía "A Mario Alfagüel".
Es imperativo que haya otra premiación. Una real, donde sean artistas y no académicos frustrados y viejos pelota los que decidan quién crea la belleza en este país. Una sala, una convocatoria, unos afiches y unas camaritas... !A ver cómo hacen para silenciar los señores del jurado ahora!

Asterión dijo...

Luis: la falta ortográfica es el mejor ejemplo de la falta de todo, o la falta de lo que sea en estos premios. Y sí, otros premios, otras vías de reconocimiento. Ese es el camino, o al menos uno de ellos.

Saludos y gracias por pasar.

Asterión dijo...

A propósito del jurado para literatura, óigase bien, literatura:

Dlia McDonald: escritora (Asociación de Autores, alias ECR, alias quien tenga ahí el poder)

Laurencia: filósofa ¿? (Ministerio de Cultura, alias lo que sea, alias quien tenga ahí el poder)

Francisco: profesor de francés (CONARE, alias setenta años, alias cero escritor, alias hago lo que digan las otras dos)

WTF?