sábado 12 de diciembre de 2009

Cerca de cien, lista de autores, felices fiestas y más



Nos estamos acercando a un listado de cien blogs. Asimismo, hemos agregado una lista de autores con su respectivo enlace. El enlace los llevará a la letra donde aparece el blog de dicho autor junto con los otros blogs que tengan la misma inicial. Si algún enlace no funciona o no hay relación entre este y el nombre, por favor comunicarlo. Se agradecería.

En el caso de anónimos, se colocó el nombre del blog, y en el caso de pseudónimos, se mantuvieron tal cual. Si alguien desea cambiar su nombre, su estado anónimo o su pseudónimo; o bien, no aparecer en la lista o solicitar una corrección, con todo gusto.

Del mismo modo, les recordamos que pueden enviar la descripción de sus blogs junto con una breve nota bio-bibliográfica.

En cuanto a la entrada, también enfatizamos que este sitio está abierto a recibir colaboraciones de los autores incluidos o de cualquier otra persona que lo desee. Pueden ser artículos sobre temas literarios, artísticos, filosóficos y, en estos momentos, al calor de la campaña electoral, sobre política.

Antes de terminar, queremos agradecer las sugerencias recibidas, y agradecer muy especialmente a todos aquellos quienes han apoyado esta idea.

Y ahora sí, finalmente, un abrazo extensivo para toda la comunidad bloguera y literaria de Costa Rica. A las amigas y amigos, los mejores deseos en esta época.

¡Felices fiestas!
(aunque la broma no puede faltar)


domingo 8 de noviembre de 2009

"El auge y caída del blog literario" ¿Ustedes qué creen?



Llegamos a 91 blogs (lista completa), y la idea es seguir aportando a la cultura literaria costarricense. Una vez más, invito a todos los miembros de este directorio, así como a los lectores en general, a que envíen sus textos de crítica literario o sobre la actividad bloguera en general. El Directorio es de ustedes.

Hoy, quiseria compartir este texto de María Paulina Briones, periodista, sobre la situación de los blogs (en este caso en particular en Ecuador), tomado de El Telégrafo

El auge y caída del blog literario
La llegada de los medios digitales abrió puertas que en el mundo real están cerradas, sobre todo en Ecuador.

Aunque en el país se publican más de 700 medios periodísticos y publicitarios, menos del 10% está dedicado a la Cultura. Y aunque las explicaciones sobre la poca rentabilidad de la Cultura sobran, la habilitación de blogs y bitácoras virtuales, así como su lectura, revela otra cosa.

Hay un grupo humano interesado en esa "mala palabra" del mercado que se llama Cultura.

En el mejor de los casos, los blogs literarios permiten intercambiar criterios sobre novedades del mundo del libro, pensamientos interesantes por conocidos y desconocidos a quienes posiblemente jamás leeremos en otro sitio que no sea a través de la pantalla de una computadora. En algunos espacios está permitido comentar, en otros no existe esta posibilidad.

Lo cierto es que la presencia de estas páginas virtuales induce a cuestionar también los espacios reales, es decir, el de los medios impresos, que no reflejan las problemáticas culturales en sus páginas, o por otro lado, no disponen de suficiente espacio para tratar el mundo simbólico.

Los blogs y las bitácoras garantizan espacios ilimitados, libertad absoluta -a tal punto que hay abuso de ella-, y sobre todo, el anonimato. Muchos bloggers, camuflados en sus nicks o apodos virtuales dicen lo que jamás dirían a título personal.

Los matices abundan en el tema de los blogs literarios ecuatorianos. Los más populares son www.grupobusetade papel.blogspot.com, www.masalladelibros.blogspot.com y www-casa-delasiguanas.blogspot.com. Pero hay muchos más. Desde Suiza, Ojo latino (www.vivito.blogspot.com); en Nueva York, El pez que fuma, del escritor Fernando Itúrburu; La bruja roja, de la escritora Solange Rodríguez. Leonardo Valencia desde Barcelona, con su Tribu errante (www.tribuerrante.blogspot.com).

Después del auge que vivieron, hoy son pocos los que se mantienen activos.

Eduardo Varas (28 años), el más representativo de los bloggers ecuatorianos, dice que mantiene el espacio por salud mental. "Desde hace algunos años tengo la necesidad de escribir o expresar ciertas perspectivas, reseñas o ideas que dan vuelta por ahí y que no tienen cabida en los otros espacios que escribo".

Para Luis Carlos Mussó, se trata de "un espacio de interacción con el lector anónimo y con los pares escritores, en cuanto a los temas que se proponen. El blog permite una opinión versada o no sobre tópicos afines en cada microgalaxia virtual".

Si se quiere revisar proyectos es indispensable visitar El Boomeran (g) (www.elboomeran.com), editado por el Grupo Prisa de Madrid y que es la cara que alberga a escritores contemporáneos iberoamericanos como Marcelo Figueras, Rafael Argullol, Sergio Ramírez, Edmundo Paz Roldán, Clara Sánchez, Xavier Velasco, Vicente Verdú, entre otros. La calidad de los textos posteados (publicados) es incuestionable. El portal funciona como una red de libros nuevos, comentarios críticos y enlaces útiles e interesantes.

Pero no siempre es así. Muchos de los espacios virtuales también son espacios basura, en donde no funciona la información, ni el estilo, ni la temática de los autores. Los debates se vulgarizan con el ataque personal que desvía la atención de las ideas que proponen algunos textos.

Como los blogs son públicos sus dueños creen que pueden escribir cualquier cosa. La discusión sobre la democracia de la Internet hace falta.

Tina Zerega, investigadora de temas culturales, piensa que el blog podría considerarse como un espacio democrático en la medida en que es el único medio al que "todos tenemos acceso, sin mediaciones, para colocar nuestras propias versiones y opiniones de los hechos. No hay edición o agenda. Desde ese punto de vista, por ejemplo, la cultura no queda relegada, como en muchos medios, a ser la última rueda del coche. Puede haber blogs enteros, serios, sobre literatura y arte contemporáneo. Me atrevo a decir que la mayor parte de la opinión más calificada en el ámbito cultural se presenta en esos blogs".

Ella, también ha observado que en estos espacios se reproducen, en muchos casos, "las formas de nuestra opinión pública: insulta sin argumentar; denuncia sin evidencias".

La delgada línea roja que separa la calidad intelectual del desastre se pone en evidencia en los blogs y bitácoras personales.

María Paulina Briones
mbriones@telegrafo.com.ec
Editora de Cultura

jueves 29 de octubre de 2009

¿Hay que medir la poesía?



Es interés de este Directorio, ser un espacio de discusión para los escritores, especialmente para quienes están iniciando. Por eso, respecto de la entrada anterior, hay algunos comentarios interesantes en el blog de La Escafandra. Y para seguir con dicha idea, presento ahora a Ezequiel Zaidenwerg, poeta y traductor argentino, entrevistado en México, para Letras Libres, por Daniel Saldaña París. Ahí se plantean algunos temas interesantes que se pueden extrapolar a la situación de la poesía en Costa Rica.

Los invito a leer y a manifestar sus criterios.

Leer más en este directorio:

viernes 23 de octubre de 2009

¿Importa la poesía?



Gracias nuevamente a G. A. Chaves, poeta que vive en el exilio, quien nos pone otra vez sobre la pista de autores que tienen cosas importantes qué decir sobre el antiguo arte que algunos han dado en llamar "poesía". 

De Dana Giogia, "Can Poetry Matter?"

miércoles 21 de octubre de 2009

A ver si se enciende la mecha



El escritor mexicano, radicado en Estados Unidos, Humberto Garza, reflexiona sobre los problemas de escribir, editar y leer poesía. En este sentido, me parece que este texto debe permitir la discusión, especialmente de muchos jóvenes que hoy empiezan, porque son ellos los que deben considerar estos problemas, y aceptar o rechazar las ideas de Garza, y a la vez proponer nuevas alternativas.

Publicaciones... 

La práctica diaria y un considerable bagaje de conocimientos lingüístico-literarios nunca van a sustituir talento natural; con esto no estoy insinuando que el estudio y ejercicio sean innecesarios a un poeta que nació dotado de gran genio, la mayoría de autores inmortales tuvieron extensa educación formal o educación adquirida sin asistir a planteles de estudios superiores; es imposible para un 'bien intencionado' escribir profesionalmente sin tener vastos conocimientos de las reglas que atañen al oficio, también es imposible para un académico escribir textos de mérito sin poseer talento natural para hacerlo. Este tipo de problema aflige a la poesía actual más que a ningún otro de las artes; son tantos los pedagogos y aficionados que incursionan en ella con tan desmedida agresividad y obstinación por publicar virtualmente y en forma impresa; que el público, con razón más que justificada ha dejado de leerla. El daño no para ahí, sino que ya trascendió a los únicos medios de divulgación que antes tenía; cuando editoriales, revistas y periódicos serios dejaron de publicarla. Su repulsa fue tan rotunda y abierta que varios diarios de gran circulación notificaron que en sus páginas... ni siquiera reseñas de poemarios iban a insertar. Algunos editoriales, quizá por manipulaciones internas, algunas veces se han dignado a publicar a autores que gozan de institucionalidad y mediano renombre, pero de sobra es decir que estos han sido grandes fracasos económicos. En los años cincuenta y sesenta aún era fácil encontrar  libros de poesía en librerías, tiendas de revistas y hasta en parapetos que ponían algunos vendedores en las calles; ahora, cuando alguien busca obras de grandes poetas del pasado o de poetas contemporáneos que saben hacer bien las cosas, va a tener que armarse con mucha suerte y acudir a "ferias de libros" que se llevan a cabo en grandes ciudades, de lo contrario... es prácticamente imposible adquirirlas. Cuando los novelistas, que son tipos disciplinados y expertos en la ejecución de su oficio están padeciendo un treinta... y en ocasiones hasta un noventa por ciento en la devolución de sus libros, es fácil predecir el descalabro que puede sobrevenir a publicaciones hechas por "poetas" que escriben con el regocijo infantil, ignorancia y falta de seriedad propias de una turba de muchachos en vacaciones.

El gobierno y las universidades, en un vano intento por brindar apoyo al arte subsidian pequeñas ediciones poéticas que infaliblemente no se mueven ni logran llegar a librerías. La industria del libro es costosa en todas sus fases; la preparación de textos para impresión y distribución implica grandes gastos y además es un negocio; sería inmaduro pensar que un editorial formal pague personal que evalúe para edición las obras de miles de "poetas" que existen en cada ciudad, y mayor inmadurez aún sería imaginarlos pagando a distribuidores un cuarenta por ciento del costo de cada ejemplar para esparcirlos en librerías que no van a querer ponerlos en sus estantes; los libreros conocen bien su comercio; su larga experiencia les indica negar espacio en sus negocios a cosas que ¡No se venden! Cuando deciden dedicar un estante o dos a la poesía, invariablemente ponen a los 'consabidos': Homero, Dante, Shakespeare, Byron, Lorca, Neruda... y a algunos contemporáneos que saben hacer bien las cosas y a quienes puedo contar con los dedos de una mano, e. g.: Nicanor Parra, Miguel Arteche...

El que un poeta adolescente, lleno de juvenil entusiasmo dedique tiempo a la tarea de propagar sus anodinas obras por todos los medios de comunicación posibles, es comprensible, su falta de experiencia y discernimiento le impiden tener consciencia y cuenta cabal de lo que hace; pero el que un poeta maduro, impulsado por la hipócrita buena recepción y falsa adulación que 'los miembros de su logia' le prodigan, intente hacer lo mismo, es necedad en toda la extensión de la palabra. El "Aquí donde yo vivo la gente no reconoce mi talento" será porque la gente no encuentra talento que reconocer; y el "Cada poeta debe escribir lo que le nazca", avanti!, puede escribir lo que le 'nazca' sin tomar en cuenta el gusto del público, que lo haga absteniéndose de propagarlo en medios de comunicación que acceden las multitudes. Muchas personas cantan en el baño o cuando manejan, pero nunca corren a un estudio de sonido con la intención de grabar. 

Existen poetas que organizan presentaciones y participan en recitales donde LEEN sus poemas; hacen eso incluso con textos que se componen  solamente de 3 ó 4 estrofas, no los aprendieron porque fueron incapaces de hacerlo o tal vez consideraron trabajo inútil remitirlos a sus memorias; ¿En qué cabeza cabe pensar que un poema leído es un show apto para divertir  audiencias? Los poemas son obras de arte, no artículos de periódico, estos deben ser memorizados y declamados con voz expresiva y fuerte; y de ser posible con acompañamiento musical. Un actor, rapsoda o locutor... puede leer y deleitar concurrencias porque tiene gran experiencia en ese tipo de actividades, pero un poeta inexperto en locución, prosodia y el arte del buen hablar debe evitar en lo posible andar aburriendo audiencias. Antes de publicar en letra impresa o en forma virtual; antes de ir a dar lecturas frente a grupos de personas, es preciso cerciorarse que nuestros escritos gustan a familiares y amigos.

Humberto Garza